Según los informes de los miembros de la familia, una mujer mayor supuestamente fue presionada para que gastara HK$100,000 (aproximadamente US$12,750) en productos de belleza durante una visita a un punto de venta en Hong Kong. El incidente supuestamente tuvo lugar en abril en el stand Avinichi dentro de la tienda departamental Wing On en Sheung Wan. La hija de la mujer, identificada solo por su apellido Ng, compartió detalles de la experiencia a través de una publicación en las redes sociales el sábado, describiendo un encuentro de tres horas marcado por tácticas de ventas persistentes. Según la cuenta proporcionada por la Sra. Ng, su madre inicialmente hizo una compra en la tienda.
Sin embargo, después de esta transacción inicial, el representante de ventas supuestamente retuvo la tarjeta de crédito de su madre, colocándola en una carpeta en lugar de devolverla. Esta acción fue seguida por un período prolongado durante el cual el vendedor intentó vender productos adicionales. En el transcurso de tres horas, la tarjeta de crédito fue utilizada varias veces, lo que resultó en cargos acumulados por un total de HK $ 100,000 por artículos que incluyen productos para el cuidado de la piel, un dispositivo de tratamiento de belleza y 24 sesiones de desintoxicación.
La situación ha llamado la atención sobre las continuas preocupaciones con respecto a las prácticas de ventas agresivas dentro de la industria de la belleza de Hong Kong. Estos problemas se han vuelto cada vez más prominentes después de las recientes acciones regulatorias contra compañías como Opatra London, que se enfrentó al escrutinio de su conducta comercial en la región. Las acusaciones contra Avinichi se producen en medio de discusiones más amplias sobre la protección del consumidor y las prácticas éticas de ventas en el sector de la belleza. Los informes indican que incidentes similares han ocurrido anteriormente, lo que provocó llamados a una supervisión y regulación más estrictas.
La implicación de un cliente mayor plantea una preocupación particular, ya que las personas vulnerables a menudo se encuentran como objetivos de tales técnicas de venta de alta presión. Las autoridades de Hong Kong han iniciado una investigación sobre las circunstancias que rodean la presunta presión ejercida sobre la anciana. Los funcionarios de aduanas están examinando si hubo violaciones de los derechos de los consumidores o prácticas engañosas involucradas en las transacciones. El resultado de esta investigación podría conducir a nuevas medidas regulatorias destinadas a frenar los métodos de venta poco éticos dentro de la industria de la belleza.
El caso ha despertado un renovado interés en las experiencias de los consumidores que se sienten obligados a realizar grandes compras bajo coacción. Los grupos de defensa han instado durante mucho tiempo a una mayor transparencia y responsabilidad entre los minoristas que operan en el sector de la belleza. Argumentan que tales prácticas no solo dañan a los consumidores individuales, sino que también socavan la confianza del público en los establecimientos comerciales. A medida que se desarrolla la investigación, las partes interesadas en toda la industria de la belleza están siendo observadas de cerca. Se espera que los minoristas cumplan con cualquier hallazgo de las autoridades y ajusten sus políticas operativas en consecuencia.
Mientras tanto, se aconseja a los consumidores que permanezcan vigilantes y conscientes de los riesgos potenciales asociados con entornos de ventas de alta presión. La resolución de este caso puede sentar un precedente para futuras interacciones entre empresas y clientes en Hong Kong.
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