El artículo critica el movimiento 'despertado', destacando particularmente su influencia en los Estados Unidos a través de figuras como Alexandria Ocasio-Cortez, quien ha abogado por políticas como la desapropiación de la policía, la eliminación de estatuas de figuras históricas y la promoción de terapias de transición de género. El autor señala que algunos políticos progresistas se han distanciado desde entonces de estas ideas, reconociendo su absurdidad y el daño que causaron. En Colombia, sin embargo, los defensores de una versión local del despertar continúan avanzando. El artículo discute la controversia en torno a una instrucción del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que aconsejó usar el término 'niñez' (infancia) en lugar de especificar 'as niñas y niños'.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el movimiento 'despertado' como absurdo, dañino y políticamente incorrecto, criticando su influencia en la política estadounidense y su presencia en Colombia.





