El artículo discute los efectos psicológicos en curso de la Guerra Civil Española, que comenzó hace 90 años el 18 de julio. A pesar de tener más de un siglo de antigüedad, el trauma de la guerra continúa afectando a los sobrevivientes y descendientes, con síntomas comparables a un problema de salud pública. El artículo destaca la falta de registros integrales y atención especializada para estos impactos psicológicos. Describe el número de muertos de la guerra entre 380.000 y 700.000 víctimas, y señala el daño psicológico duradero causado por la dictadura posterior, incluida la supresión de los rituales de luto. El "pacto del olvido" durante la Transición no logró traer la paz, lo que llevó a las familias a suprimir su sufrimiento, ejemplificado por el "grito de Hilda". En respuesta, el proyecto BENITA tiene como objetivo estudiar el bienestar psicológico de las familias afectadas por la represión franquista a través de entrevistas durante cuatro años.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo hace hincapié en el trauma no resuelto del régimen franquista y la necesidad de reconocimiento y curación, alineándose con perspectivas progresistas sobre la responsabilidad histórica y la salud mental.



