El 18 de julio de 2026, el Ministerio de Transporte de España adjudicó el proyecto de diseño del puente SE-40 exclusivamente a la entidad pública Ineco, eludiendo el proceso de licitación estándar. El gobierno afirmó que este enfoque era más eficiente y más rápido, a pesar de la falta de ningún estudio para respaldar estas afirmaciones. Los críticos argumentan que la decisión subcontrata efectivamente el 68% de los trabajos a entidades externas, superando significativamente el límite del 50% permitido por la ley.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la decisión del gobierno como un ejemplo de trato preferencial hacia entidades estatales como Ineco, lo que implica una falta de transparencia y equidad en los procesos de adquisición.






