El gobierno venezolano anunció el martes 28 de julio que convocó al embajador iraní en Caracas para entregar una nota de protesta por las recientes declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Aragchi, que fueron consideradas "irrespetuosas e inapropiadas" por las autoridades venezolanas. La protesta siguió a los comentarios de Aragchi durante las discusiones sobre las tensiones entre Irán y los Estados Unidos, donde criticó el manejo de los asuntos internos de Venezuela. En una declaración publicada a través de X, Venezuela exigió el fin de cualquier referencia o comparación que socave la dignidad, la soberanía o las instituciones del país. El gobierno venezolano reafirmó su compromiso con el respeto mutuo, la igualdad soberana y la no injerencia en asuntos internos como fundamento de las relaciones bilaterales. Las relaciones entre Venezuela e Irán han sido históricamente cercanas, pero se han vuelto más pragmáticas desde la captura del presidente interino Maduro en enero de 2026, especialmente bajo la administración del presidente Nicolás Del Rodríguez.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del gobierno venezolano como una respuesta justificada a la falta de respeto percibida, enfatizando su postura sobre la soberanía y la no injerencia.




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