El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a los Estados Unidos de intentar "apropiarse" del país a través de una política económica "genocida", citando el aumento de las restricciones financieras impuestas por la administración Trump desde enero de 2020. Estas medidas incluyen un bloqueo petrolero y sanciones adicionales contra entidades cubanas, lo que lleva a una fuerte disminución del turismo, la inversión extranjera y sectores críticos como las misiones médicas en el extranjero. Díaz-Canel describió el bloqueo estadounidense como un "arma de guerra" que causa muertes y afirmó que Washington busca provocar disturbios sociales para instalar gobiernos proimperialistas. El artículo señala la escasez de energía en curso y el descontento social, con ciudadanos que protestan por la escasez de alimentos y los frecuentes cortes de energía. Mientras tanto, los Estados Unidos acusan a Cuba de espionaje y esfuerzos de subversión durante décadas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las políticas estadounidenses como "genocidas" y "armas de guerra", utilizando un lenguaje fuertemente negativo para describir las acciones estadounidenses mientras retrata la postura de Cuba como defensiva y víctima.




