El artículo informa que más de 12.000 empleos vinculados al sector fotovoltaico en España han desaparecido en solo un año, según datos del sindicato Unef. Esta disminución marca un retroceso significativo para la industria, que alcanzó un pico de más de 152.000 empleos en 2022 debido al aumento de los precios de la electricidad causado por la invasión de Ucrania por parte de Rusia. El aumento de la demanda de autoconsumo y la expansión de los márgenes de energía renovable condujo a un mayor interés y optimismo de los inversores. Sin embargo, a medida que los precios se estabilizaron y la demanda volvió a niveles normales, muchas empresas encontraron sus operaciones insostenibles. Para 2025, el empleo se había reducido a 134.708, una disminución de más de 17.700 puestos en comparación con 2022. La pérdida ha sido particularmente grave para los productores, que vieron una reducción de más de 7.000 empleos, lo que contribuyó significativamente a la disminución general. El artículo atribuye esta caída a las condiciones del mercado y las reglas del sistema eléctrico en lugar de factores externos como recortes o subsidios.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el declive del sector fotovoltaico como un problema sistémico impulsado por las fuerzas del mercado y las estructuras regulatorias, lo que sugiere la necesidad de una intervención gubernamental a través de préstamos respaldados por el Estado.




