El Niño encendió las alarmas de la campaña agrícola
El artículo analiza las crecientes preocupaciones sobre los posibles impactos de un fuerte evento de El Niño que se espera en la próxima primavera, particularmente afectando a la región de Pampas de Argentina. Destaca dos déficits estructurales principales: infraestructura inadecuada e instrumentos económicos limitados para mitigar los daños de eventos climáticos extremos como fuertes lluvias. Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), expresó la preocupación de los agricultores en Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, enfatizando la necesidad de acciones provinciales coordinadas y una infraestructura mejorada. También señaló las limitaciones de la Ley de Emergencia, que permite el aplazamiento de impuestos pero actúa demasiado tarde, y enfatizó la importancia de líneas de crédito accesibles para las comunidades afectadas. El gobierno nacional ha iniciado el Plan de Coordinación Federal ENOS 20.226/27 a través del Ministerio de Seguridad Nacional, con el objetivo de coordinar con las provincias y las agencias federales para abordar los riesgos de inundación, especialmente en la cuenca del río Plate, en la provincia de Buenos Aires, las autoridades también han lanzado programas de monitoreo, coordinación e interinstitucionales.
Un intenso fenómeno de El Niño está generando alarmas entre los productores agrícolas de la región de las Pampas de Argentina, con pronósticos que indican una ocurrencia más fuerte de lo habitual durante la próxima primavera. Este fenómeno podría traer lluvias por encima de la media, lo que plantea desafíos para los agricultores que ya están lidiando con déficits estructurales en infraestructura y herramientas económicas para mitigar el daño potencial.
Castagnani destacó la necesidad de una acción coordinada entre las provincias, señalando cómo las inundaciones pueden moverse rápidamente de una zona a otra, como de Córdoba a Santa Fe y luego a Buenos Aires. Señaló que ya se han iniciado discusiones con los gobiernos nacionales y provinciales para desarrollar medidas de contingencia. Sin embargo, destacó la falta de infraestructura adecuada, que no solo pone en riesgo la producción agrícola, sino que también amenaza los medios de vida de los residentes rurales.
En algunos casos, las fuertes lluvias podrían impedir que las personas salgan de sus hogares, creando un grave impacto social. Otro problema crítico identificado es la Ley de Emergencia, que permite el aplazamiento de los pagos de impuestos. Si bien esta medida entra en vigor después de que ocurren desastres, Castagnani señaló que las demoras en la aprobación a menudo la hacen demasiado tarde.
El plan tiene como objetivo coordinar los esfuerzos con las autoridades provinciales y las agencias nacionales para abordar posibles inundaciones, desbordamientos de ríos y otros eventos hidrometeorológicos que afectan particularmente a la cuenca del Río de la Plata. Se celebraron reuniones en Santa Fe, Corrientes, Misiones, Córdoba y Chaco, con planes para una mayor coordinación en Entre Ríos. En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos lanzó un programa centrado en el monitoreo hidrometeorológico y la coordinación institucional. Se reveló que diez distritos del centro y sur de Buenos Aires actualmente están superando el umbral del 50% en el indicador de excedente de agua debido a las lluvias de este año.
En el lado productivo, instituciones como la Bolsa de Mercancías de Rosario (BCR) aconsejaron ajustar los horarios de trabajo para la campaña 2026/27 en función de las proyecciones climáticas. Los modelos sugieren que el corazón agrícola podría ver hasta un 30% más de lluvia en octubre, un 70% más en noviembre y un 90% más que de costumbre en diciembre. Según un informe de Cristian Russo para la Guía Agrícola Estratégica (GEA), el principal desafío será plantar cultivos gruesos y cosechar trigo.
El informe destaca que el período clave para el trabajo intensivo, la siembra de la primera soja a partir de octubre, seguida de la cosecha de trigo a finales de noviembre, la segunda siembra de soja y la siembra tardía de maíz, será cada vez más difícil a medida que avance la temporada.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor