El Consorcio Monumental de la Ciudad de Mérida ha descubierto una lápida paleocristiana única de una niña de diez años llamada Pascentia que murió el 18 de mayo de 519 d.C. El artefacto fue encontrado durante un trabajo de excavación urgente en el número 48 de la Rambla Santa Eulalia. El arqueólogo Gilberto Sánchez explicó que la lápida indica que el niño pertenecía a la alta nobleza debido al costo de encargar tal pieza. Señaló los elementos simbólicos, incluida una corona de laurel que simboliza la victoria sobre la muerte y dos palomas de cara asociadas con Santa Eulalia. El descubrimiento contribuye a comprender la ocupación histórica de la zona que abarca desde el siglo I hasta el siglo XVI. El equipo planea consultar a un epigrafista para analizar más a fondo el hallazgo, que eventualmente puede ser exhibido en un museo local.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato neutral de un descubrimiento arqueológico, centrándose en el significado histórico y cultural en lugar de tomar una postura política.Informa sobre hallazgos académicos y opiniones de expertos sin inclinación ideológica evidente.






