El artículo analiza el fenómeno de los exorcismos modernos en España, centrándose en el caso de Catalina Davis, una mujer chilena que afirmó experimentar posesión demoníaca. Describe el proceso de exorcismo de acuerdo con las enseñanzas católicas, explicando que está reservado para casos de posesión total por parte de demonios. El artículo señala que si bien los exorcismos formales son raros, solo ocurren entre cuatro y cinco anualmente en España, el número de exorcistas ha aumentado significativamente, del 26% de las diócesis en 2011 a 37 sacerdotes hoy en día. La pieza destaca el creciente interés en las prácticas exorcistas y la naturaleza subjetiva de las afirmaciones de influencia demoníaca, contrastándolas con el escepticismo de quienes ven tales experiencias como extraordinarias o incluso absurdas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de las prácticas de exorcismo en España, discutiendo tanto el marco religioso como el escepticismo social que rodea tales afirmaciones.





