El abogado de Lindsay Clancy, Kevin Reddington, solicitó un indulto presidencial a Donald Trump después de la absolución de su cliente en el caso de la muerte de sus tres hijos en Duxbury, Massachusetts. El juicio terminó en un juicio nulo debido a que el jurado no pudo llegar a un veredicto unánime. Clancy fue acusada de asesinato en primer grado, pero se declaró inocente, argumentando que actuó bajo psicosis posparto. El argumento legal se centró en si Clancy era mentalmente competente en el momento de los presuntos crímenes. Reddington afirmó que el jurado se dividió 11 a 1 a favor de encontrar a Clancy no culpable por razón de locura, aunque no habló directamente con ningún jurado. Sin embargo, la solicitud de un indulto presidencial es legalmente inválida porque tales indultos solo se aplican a delitos federales, mientras que Clancy se enfrenta al estado. Cualquier posible indulto de Massachusetts necesitaría que los cargos provengan de las autoridades estatales, no de la Casa Blanca.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación legal de manera objetiva, explicando los límites de los indultos presidenciales y la naturaleza de los cargos contra Clancy.




