En Belgrado, los fanáticos del FK Estrella Roja realizaron una coreografía en honor al criminal de guerra Ratko Mladić antes de un partido de fútbol contra el Partizan. Este incidente sigue acciones anteriores en las que los fanáticos habían cantado su nombre y exhibido pancartas durante los partidos, lo que llevó a multas de la UEFA. Mladić, quien murió en una prisión holandesa a los 84 años, fue condenado por crímenes de guerra, incluida la masacre de Srebrenica. Su funeral en Belgrado atrajo a miles, con honores militares, a pesar de las críticas internacionales en curso. El gobierno serbio y muchos ciudadanos continúan negando la responsabilidad por las atrocidades de la guerra. La UE ha condenado el trato de Serbia a Mladić, mientras que Bosnia-Herzegovina expresó su indignación por el funeral de estado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de los aficionados y el gobierno serbios como una negación de la responsabilidad histórica, alineándose con los valores de la Unión Europea que condenan la glorificación de los criminales de guerra.





