Un grupo asociado con el movimiento espiritual hindú BAPS solicitó que el personal femenino de la Torre Eiffel limitara su interacción durante su visita, lo que llevó a que las empleadas fueran instruidas para que se trasladaran a otras áreas o renunciaran a sus puestos. La administración de la Torre Eiffel, operada por SETE, declaró que estaban conmocionadas por la solicitud y enfatizó que tales condiciones contradicen sus valores de igualdad entre los géneros. El incidente provocó críticas, incluso de parte del alcalde de París, Emmanuel Macron, aliado socialista, quien calificó la situación de inaceptable y anunció una investigación. La candidata presidencial de extrema derecha Marine Le Pen condenó la aceptación de Francia de las restricciones a la presencia de las mujeres, mientras que el candidato centrista Gabriel Attal afirmó que ningún sistema de cultura o creencia puede dictar dónde deben estar las mujeres.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas, incluidas las críticas de figuras de extrema derecha y de centro, junto con la postura oficial de la administración de la Torre Eiffel.





