La Torre Eiffel fue cerrada temporalmente debido a una huelga de personal provocada por preocupaciones sobre los trabajadores femeninos obligados a abandonar sus puestos durante una visita de un grupo religioso hindú, el BAPS. El grupo solicitó que la visita se organizara para minimizar las interacciones con las mujeres, lo que provocó tensiones entre las empleadas. Los representantes del personal criticaron el tratamiento de las mujeres y exigieron cambios para evitar incidentes de este tipo en el futuro. El operador de la Torre Eiffel, SETE, declaró que la solicitud era inaceptable y contradecía sus valores de igualdad de género. La organización BAPS se disculpó por cualquier molestia causada y enfatizó su compromiso con los valores universales. Las autoridades locales, incluido el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, reconocieron las preocupaciones de los empleados y se comprometieron a investigar el asunto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las dos perspectivas, la de los trabajadores en huelga y la de la administración de la Torre Eiffel, así como los comentarios de los funcionarios locales y de la organización BAPS.




