La Torre Eiffel fue cerrada el lunes debido a una huelga de su personal, que protestó contra la decisión de dejar de lado a los empleados femeninos durante una visita del grupo religioso hindú BAPS. La huelga siguió a los informes de que la visita fue organizada para minimizar las interacciones con las mujeres, una solicitud hecha por la delegación de BAPS. El personal de la Torre Eiffel criticó este arreglo, calificándolo de discriminatorio en base al género. La compañía operadora, SETE, admitió que las condiciones establecidas por la delegación hindú eran inapropiadas y no deberían haber sido aceptadas. El alcalde de París, Emmanuel Gregoire, condenó el acuerdo a estas condiciones, calificándolo de inaceptable. Se espera que la Torre Eiffel reabra normalmente el martes.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca una protesta contra la discriminación de género en el lugar de trabajo, alineada con los valores progresistas, y critica a la dirección por dar cabida a la petición de la delegación del BAPS de limitar las interacciones con las mujeres, que se retrata de manera negativa.



