Según Stefano Paoloni, jefe del Sindacato Autonomo di Polizia (SAP), el sistema puede manejar solo entre el 30% y el 50% de los flujos de pasajeros durante las horas pico en los puntos de control fronterizos, lo que lleva a retrasos y una mayor presión en aeropuertos como Fiumicino, Malpensa, Pisa y Verona. El sistema reemplaza los sellos de pasaporte tradicionales con registros digitales, incluidos datos biométricos para viajeros de fuera del Área Schengen. Si bien la Comisión Europea afirma que el proceso automatizado reducirá los tiempos de entrada a alrededor de 1015 minutos una vez que esté completamente operativo, los operadores argumentan que los controles biométricos están ralentizando los controles, especialmente durante el tráfico de verano. El sector ha solicitado la suspensión temporal de estos controles, pero la Comisión Europea no ha aceptado suspender esta solicitud individual. En su lugar, los estados miembros han permitido suspender temporalmente esta solicitud, si es necesario, para garantizar la recopilación de datos biométricos durante los picos de verano de 2026.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas: la confianza de la Comisión Europea en el sistema EES y las preocupaciones planteadas por los agentes de policía italianos y las autoridades aeroportuarias.No adopta una postura ideológica clara, sino que informa sobre los desafíos técnicos y las diferentes evaluaciones de la eficacia del sistema.




