El gabinete federal alemán ha aprobado una controvertida enmienda a la Ley de Energía Renovable (EEG), propuesta por la ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU). La reforma tiene como objetivo reducir los subsidios estatales para pequeñas instalaciones solares y limitar la construcción de nuevas turbinas eólicas en áreas con redes sobrecargadas. Desvía el apoyo de las tarifas de alimentación garantizadas hacia mecanismos basados en el mercado, que requieren que los operadores autocomercien su energía después de un período de pago inicial. Si bien Reiche enmarca el cambio como un cambio necesario hacia una expansión renovable rentable, los grupos ambientales y los sectores industriales como la energía eólica y solar expresan su preocupación de que las reformas puedan retrasar la transición energética. Mientras tanto, las asociaciones industriales acogen con satisfacción los cambios, creyendo que mejorarán la competitividad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del debate: los defensores del medio ambiente critican las reformas por su potencial de ralentizar la transición energética, mientras que los grupos industriales las apoyan para aumentar la competitividad.




