En septiembre de 2026, la Diócesis de Broken Bay en Sydney propuso un nuevo modelo en el que más de una docena de escuelas primarias católicas compartirán directores para reducir costos y mantener la sostenibilidad financiera. La iniciativa involucra a directores como Cathy Gualtieri que trabajan en dos escuelas, manteniendo una 'presencia significativa' en cada comunidad. Esto se produce después de que las nuevas reglas de financiamiento escolar, introducidas cinco años antes, redujeron la financiación anual en $ 90 millones, equivalente a aproximadamente $ 5000 por estudiante.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el tema de la financiación y gestión de las escuelas es políticamente cargado, el artículo presenta la perspectiva de la diócesis y las críticas del sindicato sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.



