David Spencer-Percival, un ex magnate de reclutamiento que vendió sus posesiones, incluida una colección de autos clásicos para financiar sus negocios, ahora enfrenta una batalla en el Tribunal Superior contra la bancarrota. Spencer-Percival fundó la firma de reclutamiento Huntress, que creció a un negocio de 100 millones de libras esterlinas al año antes de ser vendida. Más tarde utilizó los ingresos de la venta de sus activos para lanzar Spencer Ogden, que tuvo éxito antes de ser vendido en 2020. Su última empresa, Life Science People, fue obligatoriamente liquidada después de que HMRC solicitó a los tribunales por deudas impagadas. Menos de tres semanas después, Alexandra Vintila, una ex consultora de reclutamiento, presentó una petición de bancarrota en su contra. El caso fue escuchado inicialmente en el Tribunal Superior, pero fue transferido al Tribunal Central del Condado de Londres.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre una disputa legal en la que participa un empresario y no adopta una postura ideológica clara.




