El artículo discute el doble rasero percibido por la Comisión Europea (CE) en la regulación de las industrias bajo diferentes marcos. Destaca cómo la CE impone regulaciones estrictas sobre estándares ecológicos y normas tecnológicas, como obligar a Apple a cambiar a puertos USB-C, mientras que al mismo tiempo no protege a los consumidores de los servicios forzados en paquete en el sector de los medios. El autor argumenta que los consumidores se ven obligados a pagar por paquetes de televisión no deseados, de los que no pueden optar fácilmente, a pesar de no tener otra opción que aceptar estos términos. La pieza critica a la CE por priorizar los intereses corporativos sobre los derechos de los consumidores, señalando que organizaciones como BEUC (Organización Europea de Consumidores) no han desafiado efectivamente esta práctica. El artículo cuestiona por qué falta la verdadera libertad del consumidor si se supone que el mercado es libre, sugiriendo que los gigantes de los medios ejercen una influencia indebida sobre las decisiones regulatorias.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de la Comisión Europea como favorables a los intereses corporativos sobre la protección del consumidor, utilizando un lenguaje crítico hacia la inacción reguladora.




