Un piloto borracho en Hungría robó un Cessna 172 y voló hacia la central nuclear de Paks, que proporciona aproximadamente la mitad de la electricidad del país, antes de aterrizar en un campo de girasoles. El piloto, que sufrió lesiones leves, fue arrestado después de intentar robar un vehículo que pasaba. Las autoridades húngaras confirmaron el incidente, con las Fuerzas de Defensa interceptando el avión utilizando aviones de combate Gripen. El piloto retiró las cuerdas de atadura de la aeronave antes del despegue. La planta de Paks tiene un historial de incidentes, incluido un evento de 2003 que involucró la limpieza del ensamblaje de combustible que no resultó en emisiones radiactivas. Las autoridades lanzaron una investigación sobre el incidente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el incidente como un informe de noticias sencillo sin comentarios abiertamente positivos o negativos. Si bien se destaca la proximidad del vuelo a una instalación nuclear, no hay un marco ideológico claro o un énfasis en las implicaciones políticas.




