Un profesor de salud pública ha pedido un aumento de la financiación de medicamentos en Nueva Zelanda, argumentando que el país gasta significativamente menos en productos farmacéuticos en comparación con Australia. El informe destaca que Nueva Zelanda asigna el 4.9% de su presupuesto de salud a los medicamentos, mientras que Australia gasta el 12.2%. Tres grandes compañías farmacéuticas, AbbVie, GSK y Roche, proporcionaron experiencia para el estudio, aunque los hallazgos se atribuyen a la consultoría BERL. Robin Gauld de la Universidad de Bond enfatiza que Nueva Zelanda carece de acceso a medicamentos modernos, particularmente para el cáncer y las enfermedades raras, y sugiere que un mayor gasto podría mejorar los resultados. Señala que Nueva Zelanda paga aproximadamente la mitad del precio de Australia por medicamentos comunes debido al poder de negociación de Pharmac. El director de Pharmac reconoce el informe, pero afirma que las decisiones de financiamiento son tomadas por el gobierno. Gauld critica el sistema de atención médica como subfinanciado y compara la infraestructura descuidada con los pacientes sin tratamiento, llamándolo un escándalo político.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso sistémico del liderazgo político, haciendo hincapié en la falta de inversión en la asistencia sanitaria y criticando a los gobiernos sucesivos de todos los partidos.




