Un estudio publicado en la revista Economica sugiere que las sequías, aunque dañan inmediatamente la producción agrícola, pueden conducir a cambios institucionales y culturales que mejoran la resiliencia de la sociedad a los desafíos ambientales. Los investigadores Giacomo Benati y Carmine Guerriero analizaron 38 países dependientes de la agricultura entre 1960 y 2018 y encontraron que las sequías estaban asociadas con cambios hacia instituciones políticas más inclusivas y normas sociales más fuertes de confianza y cooperación. El estudio propone un modelo teórico en el que las élites políticas pueden estar motivadas a compartir el poder para obtener la cooperación de los grupos sociales afectados por las crisis climáticas. Los hallazgos empíricos mostraron que las crisis climáticas relacionadas con la sequía llevaron a reformas políticas que aumentaron las restricciones al poder ejecutivo y redirigieron el gasto público hacia la salud en lugar de los gastos militares. Además, la investigación destaca que estos cambios inducidos por el clima en las normas e instituciones sociales pueden desempeñar un papel en la recuperación de la productividad agrícola, aunque la relación no es causal definitivamente.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis académico equilibrado de la relación entre los shocks climáticos y los cambios políticos y sociales, sin favorecer abiertamente ninguna postura ideológica en particular, y discute los mecanismos y resultados potenciales sin tomar posición sobre sus implicaciones o evaluarlas.






