Dos aviones Embraer operados por Airlink realizaron un dramático sobrevuelo bajo sobre el Estadio de Ciudad del Cabo durante un partido de rugby entre Sudáfrica y Nueva Zelanda, lo que generó aplausos y preocupaciones de seguridad. El avión principal voló aproximadamente de 12 a 14 metros sobre el techo del estadio, mientras que el segundo avión pasó a través de una nube de polvo rosado generado por el estadio. La maniobra, parte de un espectáculo previo al juego, fue descrita como altamente precisa y se adhirió a los protocolos de seguridad, con tres pilotos a bordo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del evento, citando tanto la defensa de Airlink de la maniobra como compatible con las normas de seguridad y las críticas de los expertos de los riesgos involucrados. No adopta una postura ideológica clara sobre el tema, sino que se centra en la presentación de informes fácticos y múltiples puntos de vista.



