La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el verdadero número de casos de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) podría ser al menos el doble de la cifra oficialmente reportada, estimando entre 2-4 veces el recuento actual. Hasta el 12 de julio, 727 pacientes estaban siendo tratados en centros de tratamiento de Ébola, lo que marca el brote de más rápido crecimiento en el continente africano. Los trabajadores de la salud en el epicentro de la crisis, en la provincia de Ituri, han amenazado con ir a la huelga debido a los salarios no pagados, y algunos tomaron medidas directas como quemar neumáticos y bloquear las rutas de acceso. Los médicos del centro de tratamiento de Rampwara declararon que han estado brindando atención sin pago desde el 15 de mayo, citando condiciones de trabajo extremadamente difíciles. El ministro de Salud congoleño reconoció los retrasos en el pago, pero los atribuyó a problemas organizativos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un fracaso sistémico exacerbado por la negligencia gubernamental, enfatizando las condiciones terribles a las que se enfrentan los trabajadores de la salud y la falta de apoyo financiero del gobierno.





