El presidente Donald Trump ha criticado a las comunidades que se oponen a la construcción de centros de datos, calificándolos de "atrasados y pobres" y sugiriendo que apoyar dichos proyectos conduciría al éxito económico y a menores impuestos. A pesar de la oposición generalizada, con encuestas que muestran que el 65% de los estadounidenses desaprueban los centros de datos en sus áreas locales, Trump ha defendido los proyectos y afirmó que China se beneficia de la resistencia. Tanto los demócratas como los republicanos han expresado su preocupación por los centros de datos, citando problemas como la contaminación acústica, el consumo de energía y el aumento de los costos. En julio, Nueva York impuso una pausa de un año en los nuevos desarrollos de centros de datos de IA, mientras que un candidato republicano en Michigan apoyó una pausa similar. Se han gastado más de 31 millones de dólares en anuncios políticos relacionados con los centros de datos antes de las elecciones de noviembre.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la defensa de Trump de los centros de datos como una fuerza positiva para el crecimiento económico y la competitividad nacional, utilizando un lenguaje cargado como "Golden Goose" y "retrasado y pobre". El énfasis en las críticas de Trump a los opositores y su afirmación de que China se beneficia de la reacción refleja





