Donald Trump canceló dos entrevistas dentro de una semana, incluyendo una con NBC News y otra con la NRA en Savannah. Las cancelaciones siguieron a informes de comportamiento inusual en sus mítines, como bailar y tocar música. Su campaña defendió el horario como parte de su "estrategia de campaña agresiva", mientras que los críticos cuestionaron su consistencia y agudeza mental.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados de la narrativa: la campaña de Trump enmarca las cancelaciones como una parte normal de su estrategia de campaña, mientras que los críticos y los medios de comunicación destacan la inconsistencia percibida y el comportamiento extraño.




