El publicista Dominik Štrakl critica la ley propuesta de SKOK como una manifestación del proteccionismo del "estado profundo". Él argumenta que si bien la ley tiene como objetivo combatir la corrupción, se ha opuesto por las élites que se benefician del status quo. Štrakl destaca las preocupaciones sobre la exclusión de expertos y la falta de transparencia en los procesos legales, sugiriendo que estos problemas reflejan sesgos sistémicos dentro de la gobernanza. Enmarca el debate en torno a SKOK como un conflicto más amplio entre dos visiones de Eslovenia: una en la que las leyes se aplican selectivamente a ciertos grupos, y otra en la que se respeta la igualdad de justicia para todos los ciudadanos. El artículo posiciona a SKOK como una oportunidad potencial para desafiar las estructuras de poder arraigadas y promover la equidad.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la oposición a SKOK como una defensa de la desigualdad sistémica ("estado profundo") y critica las estructuras de poder existentes.






