El artículo analiza la controversia en torno a la magistrada Tina Seršen, que fue identificada por el tribunal y la inspección como habiendo actuado ilegalmente en procedimientos relacionados con el Canal C0 de Ljubljana. A pesar de esto, ha conservado su posición y sueldo dentro del Ministerio de Infraestructura y Energía (MZIE). El ministerio reconoce su conducta ilegal pero mantiene su papel como jefa del sector legal en el papel, mientras que efectivamente la aísla del poder de toma de decisiones. El ministro Jernej Vrtovec confirmó esta situación públicamente, afirmando que Seršen fue reelegido de acuerdo con las obligaciones legales. El artículo destaca la paradoja burocrática y la aparente contradicción entre las formalidades legales y la gobernanza práctica.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo presenta una visión crítica de la situación que involucra a Tina Seršen y el Ministerio de Infraestructura y Energía, no favorece abiertamente a un lado político sobre otro.





