Una petición con 12.600 firmas contra el racismo en el fútbol suizo ha sido entregada a la Federación Suiza de Fútbol (SFV). La iniciativa fue lanzada por Jasmine Imboden, una futbolista suizo-kenya que juega para Luzern y ha experimentado ataques racistas. Describió haber sido llamada "mono" durante un partido en Friburgo la temporada pasada. Imboden exige medidas concretas a todos los niveles para combatir la discriminación, incluida la detención de juegos, anuncios públicos y sanciones más estrictas como multas, deducciones de puntos y partidos sin espectadores. También pide la capacitación adecuada de los árbitros y programas de prevención obligatorios para los clubes antes de que reciban licencias. Se espera que la SFV tome medidas decisivas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión del racismo en el fútbol como un problema sistémico que requiere una acción urgente y global.





