Un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia y la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami revela que más del 80% de los médicos y dentistas creen que revelar un historial de uso de sustancias en las solicitudes de admisión a la escuela médica o dental podría afectar negativamente las posibilidades de admisión de un solicitante. El estudio, publicado en el Journal of General Internal Medicine, destaca la percepción del estigma asociado con el uso de sustancias en las profesiones de la salud. Aunque las escuelas médicas y dentales no preguntan explícitamente sobre el historial de uso de sustancias, a menudo se aconseja a los solicitantes que compartan desafíos personales o experiencias transformadoras en sus declaraciones personales. La investigación encuestó a 1,240 profesionales de la salud, incluidos médicos de medicina de emergencia, médicos de atención primaria y dentistas, y descubrió que incluso cuando los solicitantes consideran su recuperación como una motivación para ingresar al campo de la salud, casi la mitad de los encuestados aún perciben un riesgo moderado o significativo para sus perspectivas de admisión. El estudio subraya el estigma persistente dentro de la comunidad de la atención médica.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un estudio basado en hechos sobre la percepción de los profesionales de la salud con respecto a la divulgación de datos sobre el consumo de sustancias en las solicitudes de acceso a las escuelas de medicina y odontología.






