El caso ha generado reacciones generalizadas, destacando la importancia de preservar el legado arquitectónico y cultural. La actriz Diana Ángel expresó una fuerte desaprobación, afirmando que tales acciones eran inaceptables y enfatizó la importancia histórica de la obra de Salmona. Compartió conexiones personales con la arquitectura a través de su padre y criticó la decisión de destruir las escaleras, calificándola como una pérdida para el patrimonio colombiano.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la destrucción de las escaleras como una violación del patrimonio cultural y critica la falta de justificación para la acción.




