La provincia de Buenos Aires ha alertado sobre los posibles impactos de un poderoso fenómeno de El Niño, que según los meteorólogos traerá fuertes lluvias en los próximos meses. Este pronóstico ha intensificado las preocupaciones entre los productores rurales y los funcionarios de infraestructura, que advierten que la envejecida red de carreteras de la región y los retrasados proyectos hidrológicos podrían exacerbar los riesgos de inundaciones durante la próxima temporada agrícola. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) ha pedido una acción inmediata, citando el mantenimiento inadecuado de las carreteras rurales y el mínimo progreso en las obras críticas de gestión del agua.
Según el presidente de Carbap, Pablo Ginestet, muchas carreteras rurales han sufrido años de abandono, dejándolas mal equipadas para manejar fuertes lluvias.
Ginestet enfatizó que mientras las conversaciones con el gobierno provincial han tenido lugar con respecto a las obras de drenaje y otros proyectos hidráulicos, el ritmo de implementación ha sido lento e insuficiente para prepararse para el inminente evento climático. La preocupación se extiende más allá de las condiciones de las carreteras. La infraestructura hidrológica, particularmente en áreas propensas a inundaciones como la cuenca del río Salado, también está bajo escrutinio. El gobierno provincial ha acusado a la administración nacional del presidente Javier Milei de infrautilizar los fondos asignados para proyectos relacionados con el agua.
Este déficit, argumentó, es especialmente preocupante dada la alta probabilidad de tormentas severas vinculadas al fenómeno de El Niño. Katopodis destacó que el gobierno actual había iniciado 24 proyectos hidrológicos en la provincia desde 2023, pero solo uno se había completado. Señaló el quinto segmento del proyecto del río Salado, que abarca aproximadamente 95 kilómetros y tiene como objetivo restaurar casi 400,000 hectáreas de tierra productiva en regiones como Bragado, Alberti, Chacabuco y Junín. A pesar de los esfuerzos para asegurar fondos y planificación anticipada, el progreso sigue siendo limitado, lo que genera temores sobre la capacidad de administrar las aguas de inundación de manera efectiva.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha aumentado su predicción de un fuerte evento de El Niño que ocurrirá en el período de octubre a diciembre de este año, con una probabilidad del 95 por ciento. Tal evento generalmente trae fuertes lluvias e inundaciones, lo que podría interrumpir la infraestructura tanto rural como urbana. Se espera que el impacto en la producción de alimentos y los sistemas hídricos sea significativo, particularmente en la cuenca de Platino, que incluye varias provincias en Argentina. En respuesta a estas amenazas, el gobierno provincial ha activado un Comité de Gestión de Riesgos y Emergencias (CORE), que comprende múltiples agencias responsables de los recursos hídricos, la energía y la planificación territorial.
Este comité tiene la tarea de coordinar las medidas de emergencia, incluida la colaboración con los servicios federales de emergencia, bomberos y unidades de defensa civil. Sin embargo, la efectividad de estos preparativos sigue siendo incierta, dadas las demoras en la finalización de proyectos de infraestructura esenciales. Las tensiones políticas entre el gobierno provincial y la administración nacional han complicado aún más los esfuerzos para abordar la crisis.
Estas disputas ponen de manifiesto los desafíos más amplios a los que se enfrentan las autoridades regionales para garantizar un apoyo oportuno a las mejoras de infraestructuras críticas en medio de las crecientes presiones ambientales.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor