El director del centro de tratamiento de adicciones 'Zeus' en Tarragona, España, junto con otras dos personas vinculadas a la investigación, fue detenido el 30 de junio por las autoridades españolas. La detención siguió acusaciones de presuntos actos criminales contra los pacientes, incluidos insultos constantes del personal, castigos físicos como ser obligados a recolectar estiércol de caballo y aislamiento de los miembros de la familia. Los detenidos fueron liberados sin cargos formales, y un juez los ha programado para un interrogatorio adicional. Los informes de nueve ex pacientes y dos ex empleados describen prácticas abusivas y humillantes, incluida la desnudez forzada, el abuso físico y la manipulación psicológica dirigida a socavar la autoestima. Estas acciones, según se informa, ocurrieron bajo la dirección de un psicólogo que recibió órdenes del director del centro, Luis Pérez.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como un fracaso sistémico dentro de una institución de salud privada, destacando abusos que podrían verse como violaciones de los derechos humanos y las normas éticas en la atención médica.





