El 14 de junio, Gerardo Luis Gasparutti y su esposa María Lucila Pagani viajaban a Córdoba para cenar cuando su automóvil se incendió. Pagani murió tres días más tarde por quemaduras graves. Gasparutti afirmó que el fuego comenzó debido a una carga de teléfono móvil, pero los bomberos desestimaron esta teoría desde el principio. Las investigaciones no revelaron ningún teléfono móvil, cable de carga o fuente de energía en el vehículo, pero la evidencia sugirió el uso de un líquido inflamable. Las autoridades arrestaron a Gasparutti por cargos de homicidio calificado, citando la relación entre él y la víctima. Ambos eran académicos, con Pagani trabajando en la Universidad Nacional de Córdoba y Gasparutti enseñando en la Universidad Siglo 21.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre una investigación criminal que involucra una muerte y la posterior acción legal. Aunque los individuos involucrados son académicos, el enfoque está en el incidente en sí, la investigación policial y el proceso judicial en lugar de cualquier postura política o debate de políticas.






