En 2020, después de un ataque terrorista en Viena, Moussa Al-Hassan Diaw, entonces jefe de la organización Derad centrada en la desradicalización, se convirtió en una figura destacada en las discusiones sobre cómo abordar la radicalización entre los jóvenes musulmanes. Sin embargo, esta semana, se anunció que el Ministerio de Justicia austriaco y la ciudad de Viena han terminado su colaboración con Derad. La decisión sigue a las acusaciones de que la ONG tiene estrechos vínculos con la Hermandad Musulmana, una organización asociada con el "islam político", que busca socavar los sistemas democráticos y promover los valores islámicos en la sociedad. Estas afirmaciones fueron hechas por la agencia de protección constitucional de Austria, DSN. Mientras que el canciller Karl Nehammer ha pedido la prohibición del islam político en la constitución, tales medidas siguen siendo políticamente inviables. A pesar de esfuerzos como el establecimiento de un centro de documentación sobre el islam político, ha habido poca acción concreta o legal contra estos grupos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la terminación de la cooperación de Derad con el gobierno como un paso necesario debido a los presuntos vínculos con los Hermanos Musulmanes, que se etiqueta como la promoción del "islam político".



