Después de un tiroteo masivo en la Escuela Secundaria Nacional San José en la ciudad de Tacloban, Leyte, el 22 de junio de 2026, el Departamento de Educación (DepEd) ha decidido reutilizar las dos aulas donde murieron tres estudiantes. Estos espacios ya no se utilizarán para clases regulares, pero pueden convertirse en oficinas. La decisión tiene como objetivo ayudar a la recuperación emocional de los estudiantes, especialmente a los directamente afectados por la tragedia. Las clases presenciales se reanudaron el lunes después de una suspensión de dos semanas, aunque la asistencia fue baja, con solo 1.305 de los 1.608 estudiantes que asistieron. La menor participación se atribuye al trauma en curso y a que algunos estudiantes se transfieren a otras escuelas. Los funcionarios de DepEd enfatizaron un retorno gradual al aprendizaje en persona para garantizar la seguridad psicológica y el acceso continuo al apoyo de salud mental.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de las acciones del DepEd con respecto a la reutilización del aula y la respuesta educativa más amplia al tiroteo. No adopta una postura ideológica clara, centrándose en cambio en las decisiones administrativas y el bienestar de los estudiantes.





