En noviembre, un jurado del Tribunal Supremo dictaminó que O'Brien y su portavoz James Morrissey difamaron a los abogados al insinuar que trabajaban para el IRA en un comunicado de prensa de 2016. Esta declaración fue hecha en respuesta a un informe sobre la propiedad de los medios en Irlanda, co-escrito por Mackin y Booth. El jurado clasificó la difamación como "muy grave" según las directrices del Tribunal Supremo, ordenando a O'Brien y Morrissey pagar 411,750 euros cada uno a los abogados. Tras el fallo, el equipo legal de O'Brien impugnó el premio en el Tribunal de Apelación, argumentando que no debería caer en la categoría "muy grave".
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un caso legal que involucra difamación y no muestra un claro sesgo hacia ninguna de las partes.Informa sobre la decisión del tribunal de desestimar la apelación sin hacer un editorial o enfatizar un lado sobre el otro.





