Los residentes de Mallorca realizaron otra manifestación contra el turismo de masas, con aproximadamente 1.000 participantes formando una cadena humana de sillas desde la Plaza de Espana hasta el edificio del gobierno regional. Esto sigue a una protesta más grande en julio que involucró a alrededor de 25.000 personas. Los manifestantes llevaron carteles pintados a mano en inglés como 'Tu paraíso, nuestro infierno' y 'A la espera de una fila de alquiler en Palma', destacando la escasez de viviendas locales y las preocupaciones ambientales. La protesta fue organizada por grupos ambientales GOB y Terraferida, mientras que la iniciativa 'Menys Turisme, mes vida' (Menos turismo, más vida), que normalmente moviliza a decenas de miles, no participó esta vez.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como una preocupación local de justicia ambiental y social, haciendo hincapié en el impacto negativo del turismo masivo en los residentes.


