El artículo informa sobre una disputa entre el ex propietario de la empresa de construcción Progros, el diputado Boris Mijič, y el servicio de asesoramiento de trabajadores Delavska svetovalnica. Los trabajadores, incluidos 13 empleados extranjeros, afirman que se les adeudan más de 41,000 euros en salarios no pagados, regresiones y otros derechos. El servicio de asesoramiento ha recopilado documentación, calculado los reclamos totales y proporcionado esta información a un abogado, al tiempo que utiliza investigadores privados para perseguir el pago. A pesar de que ha pasado una fecha límite, no se ha tomado ninguna medida. El servicio de asesoramiento planea nuevas medidas legales. Goran Lukić, jefe del servicio de asesoramiento, critica a Mijič como parte de un sistema más amplio en el que los propietarios evaden la responsabilidad transfiriendo empresas a otros en diferentes países. Destaca el problema de la explotación de los trabajadores a través de estructuras corporativas complejas y la falta de responsabilidad. La situación se describe como un caso clásico de evasión legal, pero es prácticamente inalcanzable debido a la disolución de la empresa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso sistémico dentro del modelo de negocio, criticando el comportamiento de individuos como Mijič que evaden la responsabilidad. Enfatiza la explotación de los trabajadores y la falta de responsabilidad de las entidades corporativas, que se alinea con las preocupaciones de izquierda sobre los trabajadores




