El periódico italiano Il Fatto Quotidiano informa que los fiscales han iniciado una investigación sobre la familia De Laurentiis por presunta mala conducta financiera relacionada con la transferencia del portero Elia Caprile de Bari a Napoli. La transferencia, que se produjo durante la temporada 2022-2023, se llevó a cabo bajo el paraguas de la estructura 'multiproprietà', donde Bari y Napoli operan como parte del mismo grupo. La investigación alega que la transferencia no se divulgó adecuadamente, lo que llevó a acusaciones de falsas comunicaciones y bancarrota fraudulenta. Según el informe, Bari recibió solo 2,2 millones de euros por Caprile, a pesar de su potencial valor y estatus como jugador de primer nivel. El caso destaca las preocupaciones sobre la transparencia y la equidad de las transferencias dentro de dichas estructuras, y la fiscalía argumenta que el club no reveló adecuadamente la naturaleza de la transacción y sus implicaciones financieras.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de la familia De Laurentiis como antiéticas e ilegales, enfatizando la falta de transparencia y la explotación del sistema de multipropiedad.





