Un terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 dejó 588 personas desaparecidas, según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. A pesar de que 436 personas ya han sido localizadas y las búsquedas en las áreas afectadas han sido suspendidas, las autoridades continúan investigando el paradero de 152 personas cuya ubicación sigue siendo desconocida. Las autoridades judiciales revisan posibles lugares como cárceles, albergues y morgues para encontrar a estos desaparecidos. Se mencionan hipótesis oficiales que sugieren que algunos de los desaparecidos pueden haber sido encontrados en instituciones públicas, aunque aún no se han confirmado. Existe preocupación oficial debido a la alta cantidad de personas desaparecidas y la dificultad para establecer un registro preciso.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una narrativa objetiva sobre la situación de los desaparecidos tras el terremoto, sin mostrar un claro sesgo hacia ningún grupo político. Muestra tanto la dificultad de las autoridades para localizar a las personas como las hipótesis oficiales sobre su posible ubicación.




