El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha acusado al presidente saliente Gustavo Petro de intentar un golpe de estado y ha pedido a las fuerzas armadas que protejan la Constitución y la democracia. De la Espriella afirma que Petro y su aliado Iván Cepeda se niegan a reconocer su victoria en las elecciones del 21 de junio y los acusa de orquestar un "plan penetrante" para mantener el poder. Argumenta que la resistencia de Petro se deriva del temor a exponer la corrupción durante su mandato de cuatro años y los supuestos vínculos con el líder venezolano Nicolás Maduro. De la Espriella ha decidido retirarse del proceso de transición, afirmando que no puede negociar con aquellos que no reconocen la decisión soberana del pueblo.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la situación como una amenaza para la democracia y la Constitución, utilizando un lenguaje fuerte como "golpe", "corrupción" y "golpistas".






