Hungría y Rumania han reducido significativamente la producción de energía nuclear en sus plantas debido a niveles críticamente bajos de agua en el río Danubio, que han alcanzado mínimos históricos. En Hungría, la planta nuclear de Paks redujo la producción en un 50% en el reactor 2, luego de reducciones previas en otros reactores. La planta de Cernavoda de Rumania cerró un reactor y evitó por poco cerrar otro. El Danubio, el segundo río más largo de Europa, es esencial para enfriar las instalaciones nucleares. Los niveles de agua en Hungría cayeron a 23 cm, por debajo del mínimo histórico de 2018. La sequía también interrumpió el tráfico fluvial, obligando a los cruceros a atracar río arriba y detener los envíos de carga. En Rumania, partes del río están a un metro por debajo de los niveles navegables. Se están realizando esfuerzos de dragado para restaurar algunos barcos de navegación, aunque muchos permanecen varados en Serbia y Bulgaria.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre el impacto de los bajos niveles de agua del Danubio en la producción y el transporte de energía sin un marco ideológico manifiesto.






