El diputado de la Cámara de Diputados, Mosta Zvonimir Troskot, exigió al gobierno que declarara un estado ecológico extraordinario tras la publicación de un informe oficial que confirmaba la contaminación de las aguas subterráneas en el área de los depósitos ilegales de Divoselu y Gospić. Los resultados de las pruebas indican que no se produce una contaminación de las aguas subterráneas, lo que confirmó las advertencias previas de Troskot y otros activistas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso de la rendición de cuentas institucional y política, enfatizando la necesidad de una acción urgente y transparencia. El tono critica a las autoridades locales y sugiere una negligencia sistémica, alineándose con las preocupaciones de izquierda sobre la justicia ambiental y la responsabilidad gubernamental.






