Una cadena de belleza y bienestar con sede en Singapur, DNA Brands, acordó proporcionar hasta S $ 1 millón en reembolsos a los clientes después de ser declarada culpable de usar tácticas de ventas de alta presión. La Comisión de Competencia y Consumidores de Singapur (CCS) investigó quejas que alegan que los empleados, particularmente en ciertos puntos de venta, atraparon a los clientes en salas de tratamiento durante las sesiones y los presionaron para que compraran productos a través de métodos engañosos. Estas tácticas incluyeron verificar la información de la tarjeta de crédito de los clientes y, en algunos casos, acceder a sus saldos de CPF (Central Provident Fund) para evaluar la capacidad de gasto.
Lectura del sesgo (Centro): Aunque el artículo discute una disputa comercial que involucra prácticas de ventas desleales, no adopta una postura ideológica clara. El enfoque está en la acción reguladora y la responsabilidad corporativa en lugar de comentarios partidistas.




