En La Habana, Cuba, ciudadanos como Alexey Ríos García buscan refugio del calor extremo del verano y los frecuentes cortes de energía durmiendo en el paseo marítimo. Estos apagones, que se han producido seis veces desde principios de 2023, se atribuyen al embargo estadounidense que restringe el acceso al petróleo, la principal fuente de energía de Cuba. La situación ha empeorado la vida diaria, afectando todo, desde necesidades básicas como refrigeración hasta transporte público y atención médica. Los residentes informan que las temperaturas alcanzan los 106 ° F debido a la alta humedad, mientras que los hospitales luchan por mantener los servicios esenciales. A pesar de estas dificultades, los cubanos continúan mostrando resistencia.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la crisis energética en curso como una consecuencia directa de las políticas económicas de los Estados Unidos, particularmente el embargo y las recientes amenazas de aranceles.




