Cuba experimentó un tercer apagón nacional en dos semanas, afectando a todo el país mientras su red eléctrica continúa colapsando. El apagón, atribuido a una falla técnica en la provincia oriental de Holguín, se produce en medio de los desafíos continuos derivados de un embargo de petróleo de los Estados Unidos impuesto en enero. Este embargo, que amenaza con aranceles a las naciones que suministran petróleo a Cuba, ha empeorado la crisis financiera y económica del país, lo que ha llevado a escasez de combustible y interrupciones en servicios esenciales como el transporte público y la atención médica. Mientras se están realizando esfuerzos para restaurar el poder a través de microislas y priorizar la infraestructura crítica, millones permanecen sin electricidad. La situación ha generado críticas de los legisladores estadounidenses, y algunos comparan los efectos del embargo con las condiciones en Gaza.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el embargo de petróleo de los Estados Unidos como un factor importante que contribuye a la crisis energética de Cuba, enfatizando su impacto negativo en la vida cotidiana y la salud pública.





