En junio de 1596, los ingleses saquearon Cádiz. Como represalia, Felipe II ordenó la construcción de una flota de más de 100 barcos destinados a apoyar el levantamiento irlandés contra la corona inglesa. Uno de estos barcos fue llamado 'Santa María La Anunciada'. Construido en Italia, partió de Lisboa en octubre de ese año, pero se perdió para siempre en las olas de la Costa da Morte, como muchos otros buques a lo largo de la historia. La Xunta de Galicia está involucrada en los esfuerzos de arqueología submarina relacionados con este naufragio, centrándose en el área alrededor de Finisterre.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute los acontecimientos marítimos históricos y los esfuerzos arqueológicos, que no están inherentemente cargados de política.





