Un tribunal de Singapur rechazó la solicitud de una mujer para una orden de protección personal (PPO) contra su esposo, dictaminando que sus mensajes de texto que expresaban fantasías de lastimarla y matarla no equivalían a abuso emocional o psicológico. La magistrada Yvette Tay señaló que aunque la esposa afirmaba temor, sus respuestas a los mensajes mostraban afecto y deseo de reconciliación. El esposo se había mudado previamente después de que la esposa lo golpeó durante una discusión en septiembre de 2024, y su relación se deterioró aún más después de que envió mensajes que detallaban su estado mental inestable y pensamientos violentos. A pesar de las afirmaciones de la esposa de abuso, el tribunal enfatizó que los mensajes del esposo reflejaban pensamientos pasados en lugar de amenazas actuales, y que la pareja había estado distanciada desde principios de 2025.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta el razonamiento legal de la corte basado en la evidencia y la interpretación judicial, sin favorecer abiertamente a ninguno de los cónyuges.


